Cuando sembrar higuera según la luna: el momento perfecto para cosechas abundantes
¡Bienvenido al fascinante mundo de la agricultura biodinámica! Hoy nos adentraremos en el arte de cultivar higueras, árboles milenarios que nos regalan frutos dulces y nutritivos. El higo, con su rica historia y sus innumerables beneficios, es un tesoro en cualquier huerto. Pero para asegurar una cosecha generosa y saludable, es fundamental entender los ritmos de la naturaleza, especialmente la influencia lunar. Cuando sembrar higuera según la luna: el momento perfecto para cosechas abundantes es la clave para desbloquear todo el potencial de este maravilloso árbol frutal.
Cultivar higueras es una experiencia gratificante que nos conecta con los ciclos de la vida. Siguiendo principios biodinámicos, podemos potenciar la vitalidad de nuestras plantas y obtener higos de una calidad excepcional. La paciencia y la observación son nuestras mejores aliadas, y la luna, nuestra guía celestial, nos indica los momentos propicios para cada labor.
En qué fase de la luna sembrar higuera
El higuera, al ser un árbol frutal, tiene una relación directa con el desarrollo de sus frutos y la energía que se concentra en la parte aérea de la planta. Según la Tabla Maestra Lunar, la fase más propicia para estimular el crecimiento vigoroso de tallos, hojas y flores, lo cual es esencial para la futura fructificación, es el Cuarto Creciente. Durante esta fase, la energía lunar está ascendente, impulsando la savia con fuerza hacia arriba, promoviendo un desarrollo robusto y preparándolo para dar sus deliciosos frutos.
En esta fase, la energía de la planta se dirige hacia el crecimiento vegetativo y la formación de estructuras que sustentarán la producción de higos. Al sembrar o trasplantar un higuera durante el Cuarto Creciente, estamos alineando su desarrollo con la fuerza ascendente de la savia, asegurando que las raíces se establezcan bien mientras la parte aérea comienza a expandirse con vigor. Esto sienta las bases para un árbol sano y productivo.
Aunque la Luna Llena es el pico de la concentración aérea, no es el momento ideal para la siembra debido a un mayor riesgo de pudrición. El Cuarto Menguante, si bien favorece el desarrollo radicular, no es la fase óptima para iniciar el crecimiento de un árbol frutal cuyo principal objetivo es la producción aérea. Por lo tanto, el Cuarto Creciente se consolida como el momento más adecuado para sembrar higuera, maximizando su potencial de crecimiento y fructificación.
Época del año que se debe sembrar higuera
La temperatura y la estación del año son factores determinantes para el éxito en la siembra y el desarrollo del higuera. Este árbol es originario de climas templados a cálidos y requiere un período de crecimiento prolongado con temperaturas suaves para establecerse y prosperar. Las heladas tardías o tempranas pueden ser perjudiciales, especialmente para las plántulas jóvenes.
En el Hemisferio Norte, la época ideal para sembrar higueras, ya sea mediante esquejes o semillas (aunque los esquejes son mucho más comunes y recomendables para obtener variedades específicas), es a finales de invierno o principios de primavera, justo antes de que comience el nuevo crecimiento. Esto suele ser entre febrero y abril. Si se inicia en semillero, se puede hacer a finales de invierno y trasplantar al exterior una vez que haya pasado el riesgo de heladas, generalmente a finales de primavera.
En el Hemisferio Sur, el ciclo se invierte. La siembra se recomienda a finales de invierno o principios de primavera austral, lo que corresponde aproximadamente a los meses de agosto a octubre. Al igual que en el hemisferio norte, iniciar en semillero o propagar por esqueje en interior durante el invierno y trasplantar al exterior cuando las temperaturas sean más estables y cálidas es una estrategia exitosa.
Independientemente del hemisferio, es crucial preparar el terreno con antelación. El higuera prefiere suelos bien drenados, fértiles y ligeramente alcalinos. Antes de plantar, se recomienda incorporar compost maduro o estiércol bien descompuesto para enriquecer el suelo y mejorar su estructura. Asegúrate de que el lugar elegido reciba pleno sol, ya que el higuera necesita al menos 6-8 horas de luz solar directa al día para una buena producción de frutos.
Cómo sembrar higuera

La forma más común y efectiva de propagar higueras es a través de esquejes. Aquí te explicamos el proceso paso a paso:
1. Selección del esqueje: Elige un esqueje de madera madura de un árbol sano y productivo. Busca ramas del año anterior, de aproximadamente 1-2 cm de grosor y entre 20-30 cm de largo. Realiza un corte limpio justo debajo de un nudo (la pequeña protuberancia donde salen las hojas o ramas).
2. Preparación del esqueje: Retira las hojas inferiores del esqueje, dejando solo un par de hojas en la parte superior. Si las hojas restantes son muy grandes, puedes cortarlas por la mitad para reducir la pérdida de agua por transpiración.
3. Estimulación de raíces (opcional pero recomendado): Puedes mojar el extremo cortado del esqueje en hormonas de enraizamiento para potenciar el desarrollo de raíces. Sacude el exceso de polvo.
4. Siembra del esqueje: Llena una maceta con un sustrato ligero y bien drenado, como una mezcla de turba y perlita o arena. Haz un agujero en el centro e introduce el extremo cortado del esqueje, asegurándote de que al menos dos nudos queden enterrados.
5. Riego y ubicación: Riega suavemente para asentar el sustrato alrededor del esqueje. Coloca la maceta en un lugar cálido y luminoso, pero protegido del sol directo intenso. Mantén el sustrato ligeramente húmedo, pero no empapado.
6. Enraizamiento: En unas pocas semanas, deberías empezar a ver signos de crecimiento en la parte superior del esqueje, lo que indica que ha echado raíces. Puedes comprobar suavemente tirando del esqueje; si ofrece resistencia, significa que ha enraizado.
7. Trasplante: Una vez que el esqueje haya desarrollado un buen sistema radicular y muestre un crecimiento vigoroso, estará listo para ser trasplantado a su lugar definitivo en el jardín, preferiblemente durante la fase de Cuarto Creciente y cuando las condiciones climáticas sean óptimas.
Preguntas frecuentes sobre el Cultivo de higuera
¿Qué tipo de abono necesita el higuera?
El higuera no es un árbol muy exigente en cuanto a fertilización, pero agradece un aporte de nutrientes para optimizar su crecimiento y producción. Un compost bien maduro o estiércol descompuesto es el abono orgánico ideal para incorporar al suelo antes de la plantación y como cobertura anual en primavera. Este aporta materia orgánica, mejora la estructura del suelo y libera nutrientes de forma gradual. Si se observa una falta de vigor o un crecimiento lento, se puede complementar con un fertilizante orgánico equilibrado (por ejemplo, 5-5-5) durante la primavera, siempre aplicándolo alrededor del árbol sin tocar el tronco.
¿Con qué frecuencia se debe regar el higuera?
Una vez establecido, el higuera es bastante resistente a la sequía gracias a su profundo sistema radicular. Sin embargo, durante los primeros años y en períodos de sequía prolongada, el riego regular es crucial. Riega profundamente para asegurar que el agua llegue a las raíces, permitiendo que el suelo se seque ligeramente entre riegos. Evita el encharcamiento, ya que puede provocar la pudrición de las raíces. En macetas, el riego deberá ser más frecuente, especialmente en los meses calurosos.
¿Cuánto tiempo tarda en crecer el higuera?
El tiempo que tarda un higuera en empezar a producir frutos puede variar, pero generalmente un higuera injertado o bien establecido a partir de esqueje puede comenzar a dar sus primeros higos a los 2-3 años. Los árboles cultivados directamente desde semilla pueden tardar mucho más, a menudo entre 5 y 10 años, y la calidad de los frutos puede ser impredecible. Con un buen cuidado, riego y sol, el higuera alcanzará su pleno potencial productivo entre los 5 y 8 años de edad.
